Lo niego todo

Intento fallido de no ponerme intensa, como a mí me gusta, en el blog.

Quizá sea por la falta de oxígeno aquí en las alturas. Os escribo desde uno de los aviones que me llevará de vuelta a casa tras unos días increíbles por Australia. En este momento estamos sobrevolando el Océano Índico y eso, inevitablemente, da para pensar y repensar.

Hoy os quiero hablar del último disco de Joaquín Sabina y, en especial, de su primer single "lo niego todo".

Es en este momento cuando amablemente te invito a abandonar el blog, hasta nuevo aviso, si no eres fan; no por nada en especial sino porque de todos es sabido que Sabina o lo aborreces o te encanta.

Escuchar "lo niego todo" para los que escuchamos a Sabina desde siempre es paralizador.

La canción cuenta la historia de su vida y, paralelamente, la de uno mismo.

Te hace recordar, a modo de fotogramas de película, toda tu cronología; en mi caso, las canciones de Sabina han tenido una cadencia y me recuerdan a momentos de mi niñez, adolescencia y de mi corta vida adulta, como si de un compás se tratara.

Cada canción me lleva a un recuerdo, a un momento... y eso, señores, es magia. Eso no se paga con dinero.

Sino recordad la película de Ratatouille (sí, sí, llamadme loca) pero no es hasta que el malvado guía gastronómico prueba un bocado de aquel plato que le transporta a su niñez cuando, por fin, le conquistan. Ese sentimiento, que por cierto grandes chefs de España lo buscan a diario en sus cocinas, es lo más codiciado en diferentes variedades del arte.

Y ese sentimiento, Joaquín Sabina en este disco, lo tiene cogido por el mango.

A todo esto yo le sumo que me pongo a escuchar "lo niego todo" en un importante punto de inflexión de mi vida. Para no aburriros lo resumiré en mis inicios en el mundo laboral, y claro PUM, se te pone un nosqué en el estómago que te sube por la garganta que te va a los ojos y no lo puedes evitar.

Aunque hace falta un poco de perspectiva para saber cuál es la canción de cada momento de tu vida inevitablemente "lo niego todo" es la canción de este momento.

Un abrazo,
Sele

Ni ángel con alas negras
ni profeta del vicio
ni héroe en las barricadas
ni ocupa, ni esquirol
ni rey de los suburbios
ni flor del precipicio
ni cantante de orquesta
ni el Dylan español

Ni el abajo firmante
ni vendedor de humo
ni juglar del asfalto
ni rojo de salón
ni escondo la pasión
ni la perfumo
ni he quemado mis naves
ni sé pedir perdón

Lo niego todo
aquellos polvos y estos lodos,
lo niego todo
incluso la verdad

La leyenda del suicida
y la del bala perdida
la del santo beodo
si me cuentas mi vida,
lo niego todo.

El tiburón de Hacienda
confiscador de bienes
me ha cerrado la tienda,
me ha robado el mes de abril.

Si es para hacerme daño
sé lo que me conviene
he defraudado a todos,
empezando por mi.

Ni soy un libro abierto
ni quien tu te imaginas
lloro con las más cursis
películas de amor

Me echaron de los bares
que usaba de oficina
y una venus latina
me dio la extremaunción.

Lo niego todo
aquellos polvos y estos lodos,
lo niego todo
incluso la verdad

La leyenda del suicida
y la del bala perdida
la del santo de oro
si me cuentas mi vida,
lo niego todo.

Lo niego todo
aquellos polvos y estos lodos,
lo niego todo
incluso la verdad

La leyenda del suicida
y la del bala perdida
la del santo de oro
si me cuentas mi vida,
lo niego todo.