Consejos para vuelos largos

Hello blogueros,
¿Qué tal estáis? 

Hoy, por fin, comienzan una serie de post sobre Japón que he ido preparando con todo el cariño del mundo. Intentar transmitir lo vivido en un viaje tan espectacular a veces es muy difícil, pensad que estas entradas son "tres minutos de vídeo" o un puñado de fotos de un sinfín de horas, lugares y momentos. Trataré de hacerlo lo mejor posible :)

Así que he decido traeros algunos consejos que no tienen mucho sentido pero que para mí son básicos a la hora de hacer vuelos largos. La finalidad principal es minimizar, que a la llegada de tu destino, parezcas salido de una apocalipsis zombie. That's all.

1. La ropa. Por supuesto que debe ser comodísima, después de tantas horas de viaje es como si llegaras a aborrecer lo que llevas puesto. Nada de ceñimientos. Respecto al chandal yo soy de la opinión de que "ni para hacer deporte" así que descartado por mi parte. Ahora hay un montón de pantalones algo anchitos con los que puedes ir ideal igualmente. Respecto al calzado olvídate de las botas si no quieres verte haciendo malabarismos en el control policial. También suelo evitar llevar cinturón.

2. Limpieza. Sobra decir que un buen viaje en avión comienza con una señora ducha esa mañana. Si eres de las que se maquillan, como yo, hay que hacer profilaxis anti-brillos de manera extrema ¡son muchas horas! Unas toallitas, alcohol-gel, cepillo y pasta de dientes, colonia tipo nenuco (no quieres matar a los pasajeros con tu Chanel Nº5), un peine y chicles no pueden faltar en tu neceser a bordo.

3. Cálculo del sueño. Para algunos no es fácil pegar ojo en los aviones pero hay que intentarlo en este tipo de vuelos. Calcula con anterioridad más o menos "cuándo" te toca dormir para poder disfrutar la primera semana de tu viaje jaja. Luego está el tema fármacos legales del que soy bastante fan y no pasa nada; de hecho puedes ir tu médico de familia y hacerlo por la vía lícita.
Más abajo he puesto la foto de las pegatinas que te dan en el avión para pegar en tu asiento. Importante si eres de sueño profundo como yo...

4. Con ganas al avión. Un detalle súper tonto es que todo el mundo cuando llega a la puerta de embarque se sienta, en todos esos asientos que hay allí, a esperar. Que no digo yo que no estén bien pensados pero si vas a coger un vuelo largo y vas a estar sentado una ingente cantidad de horas (y creéme que te vas a hartar) pues yo prefiero dar vueltas por el aeropuerto e incluso "cansarte" como de que "te apetezca sentarte al subir al avión" ¿sabéis cómo digo? Tontería absoluta, lo sé, pero a mí me funciona.

5. Alegría. Por supuesto ir un poco mentalizado, con una sonrisa y un par de compras previas en iTunes pues siempre ayudan. La ida es más fácil que la vuelta sobretodo si no vives en Madrid y te tienes que meter en el autobús maldito hasta tu ciudad. Pero bueno, chequear todas las fotos del viaje puede ser una buena motivación :)

Suena de fondo tras la terminal Windsor.