To a place of no return

¿Sabéis? Tengo un pequeño problema con la entrada de hoy.

Soy una persona a la que le encanta exagerar. Lo reconozco. Soy súper consciente de ello. Es mi manera de ser. Si tengo que contarle algo a mis amigos no lo voy a hacer de este modo "nada estuvimos en aquel restaurante y estaba muy bien", será algo más parecido a "y tomamos unas alitas de pollo que eran deliciosas junto con aquella cerveza y de verdad fue como transportarnos a otro mundo, es que no se me va a olvidar en mi vida aquella cena, fue genial; tienes que ir a ese sitio sí o sí" (Dublin, Oct 2014). Y la gente que me quiere sabe que soy así; porque soy una disfrutona, disfruto muchísmo con las cosas pequeñas, y por eso lo agrando, porque yo lo vivo así, lo vivo intensamente.

Y con las siguientes entradas me encantaría contaros la experiencia en Toronto, cómo ha cambiado mi vida, la gente impresionante a la que he conocido, la magia de TODO el viaje. De verdad que me encantaría pero creo que no soy tan buena comunicadora como para haceros llegar a la perfección todas esas sensaciones y sentimientos y me daría una rabia tremenda no expresarlo bien porque se lo merece, este viaje se lo merece.

Así que lo que haré será colgar algunas entradas con algunas fotos que pueden representar parte de lo vivido y creo que también subiré un par de vídeos a ver si así puedo transmitirlo un poco mejor.

Pero de verdad que hacía tiempo que no decía: paso de la foto, este momento quiero vivirlo para mí. 

Muy especial. Este viaje ha sido un antes y un después, for sure.

Un abrazo enorme blogueros,
de una Sele aún bastante emocionada <3

Ps: sonaba de fondo mientras despegaba Monster, y sonaba de verdad.