Tierra

¡Ojo al cielo de Barcelona en pleno noviembre! La verdad es que habla por sí sólo.

Poco más se puede añadir, ya lo comenté por Instagram: "cerrar los ojos, oler el mar, escuchar a las gaviotas y sentir el sol calentándome la piel. Respirar hondo y saber que tus pilas vuelven a estar al 100. No necesitaba nada más".

Un abrazo,
Sele